María Cora Páez de Topel: “Valencia tiene un futuro que se pierde de vista”
Perteneciente a una distinguida familia carabobeña, esta mujer es luchadora por naturaleza. Desde que nació vive en esta ciudad a la que adora y siempre ha retornado a pesar de las vueltas del destino. Con una reconocida trayectoria en la movida cultural valenciana, esta dama nos cuenta acerca de su vida.

María Cora Páez de Topel nació en una Valencia tranquila sin tanto tráfico y sin tanto alboroto. Su infancia transcurrió en una casa ubicada en la Avenida Bolívar con sus áreas verdes y la alegría de sus 10 hermanos. Con el paso del tiempo y el crecimiento de la población valenciana, la familia Páez tuvo que mudarse de aquella casa a causa de la expropiación de terrenos para la primera ampliación de la avenida, hace ya unas cuantas décadas.
De aquellos tiempos recuerda con especial cariño sus viajes con sus hermanas a Caracas a pasar vacaciones en la casa de su tía. “Mi infancia fue muy feliz, porque mi familia era muy grande”.
La primera oportunidad que tuvo de conocer el mundo fueron aquellos 2 años en los que vivió en Madrid, España, junto a toda su familia. Al finalizar su bachillerato se muda a los Estados Unidos, a Washington específicamente, para realizar un curso de secretariado ejecutivo bilingüe, a pesar de que su sueño era el de estudiar periodismo.
A su regreso a Valencia comienza a trabajar en el departamento de compra de la Ford Motor de Venezuela, pero dura solamente dos años, pues no le gustaba “eso de cumplir horario”.
Así, decide agarrar sus cosas y mudarse a Caracas para estudiar periodismo. En la capital dividía su tiempo entre su trabajo en una empresa petrolera y sus estudios en la Universidad Central de Venezuela. Más tarde, una huelga general universitaria interrumpe sus estudios y resuelve ir a pasarse una temporada en España con sus tíos.
No imaginó que aquel viaje cambiaría sus planes, pues no retomó sus estudios y se casó con su primo León Topel Capriles. A los dos días de haberse casado regresan al país a establecer su residencia en la capital carabobeña.

Se puede decir que su pasión por el arte le viene de familia. Aún hoy, María Cora Páez de Topel conserva un cuadro para el que modeló siendo una jovencita y que fue pintado por el maestro Braulio Salazar. “Ésta fue una idea de mi madre, ella me compró el vestido que luzco en esa pintura especialmente para eso y fue una oportunidad que mi madre no desperdició porque Braulio ya se estaba dando a conocer”, recuerda.
Su interés por el arte se fue acentuando a medida que leía e iba conociendo un poco más de las corrientes artísticas y de sus diferentes exponentes, además, claro está, de sus múltiples visitas a reconocidos museos y galerías de Europa. No en vano puede hablar con propiedad de diferentes movimientos artísticos y de sus precursores, que en algunos casos, conoce personalmente.
Su trayectoria en el área cultural comprende no sólo ser coleccionista de arte, sino también haber sido presidenta del Ateneo de Valencia durante cuatro años aproximadamente (desde el 74 hasta el 78). Durante su gestión se lograron cosas importantes, a pesar de la crisis por la que esta institución estaba atravesando. Algunas de éstas fueron la organización de cuatro ediciones del Salón Michelena y la publicación, a color, de un libro contentivo de las obras expuestas en él. “Fue una experiencia que disfruté muchísimo”, asegura.
A la par de esto, ha desarrollado durante un buen tiempo la tarea de ser articulista de opinión para el diario “El Carabobeño”. En sus escritos se pasea por temas de actualidad que pueden ir desde cultura hasta política. “Ésa es una tarea que siempre me ha gustado porque disfruto mucho el escribir”. Tanto así, que gracias a su esposo logró la publicación de dos libros, ambos llamados: “Valencia, Venezuela y el Mundo Contemporáneo”.
Su labor le ha sido reconocida por diversos entes en la región, incluso fue nombrada “Miembro numerario de la Academia de la Historia”, distinción que ella recuerda con mucho honor y cariño. Actualmente es vicepresidenta de la Sociedad Amigos de Valencia que tiene como misión exaltar a las personas que han hecho o hacen algo por la ciudad, a través de exposiciones, charlas, entre otras cosas.

“Valencia es una ciudad que tiene una gran actividad cultural. Esto se debe a que existen muchas instituciones que velan por ello: el Ateneo, la Asociación de Escritores, la Sociedad Amigos de Valencia, y muchos más”. La señora Páez de Topel considera que ésta es una ciudad que tiene mucho futuro. “Es un lugar al que adoro y no lo cambiaría por nada”. Sólo espera que la situación social que se está viviendo en el país mejore para que se logren muchas más cosas que procuren el bien para todos por igual.










