Un breve recorrido por el Metro de Valencia
Actualmente más del 70 por ciento de la primera etapa de la Línea Uno de lo que será el Metro de Valencia, está finalizado. Mientras la Estación Monumental se encuentra prácticamente lista desde hace casi tres años, en la estación Cedeño aún queda mucho por hacer. Visitar lo que será el Metro es un recorrido más que interesante, asombroso. ¿Qué sucede allá abajo?

Mientras los automóviles, motos, camioneticas y autobuses recorren esta creciente ciudad de punta a punta, y quienes habitamos en ella lidiamos con el tráfico cada vez más intenso, sólo algunos se consuelan con el anhelo de la puesta en marcha de este nuevo medio de transporte. Desde afuera, parece imposible entender a cabalidad el trabajo que se lleva a cabo desde hace una década.
Confieso que no tenía una idea siquiera cercana de lo que se ha adelantado, hasta que recientemente tuve la oportunidad de recorrer, acompañada por parte del equipo de valencia.com.ve y guiados por Pedro Villa, Inspector de Seguridad Industrial, parte de las estaciones que integran el Metro de Valencia.
Reubicar los servicios públicos en los laterales de cada estación (electricidad, drenajes, cloacas), realizar el muro colado (de 27 o más metros de profundidad), colocar la losa de superficie, socavar para conseguir esbozar lo que será el nivel mezzanina, el nivel andén, más una excavación adicional, en forma de arco para permitir el paso de la “Topa Beatriz”, han sido los pasos a seguir en la construcción de cada una de las 8 estaciones que se han ido haciendo, nos explicó Villa mientras recorríamos la Estación Cámara de Comercio.
Para aquel momento, la TBM, mejor conocida como la Topa Beatriz (maquinaria que ha excavado la mayor parte de los túneles por los que se movilizarán los vagones), aun no había llegado a este lugar, cuyo nombre figura en los planos como Estación Miranda. Unas cuantas decenas de hombres trabajaban incansablemente colocando la losa en el extremo sur, para permitir el paso de la topa cuando ésta llegara. Explicaba enfático nuestro guía que esta estación no forma parte de la etapa que se pondrá en funcionamiento inicialmente, sino que quedará para ser el punto de partida de la etapa siguiente.

Mientras Villa intentaba - con su mejor esfuerzo - que nosotros lográramos visualizar las futuras escaleras mecánicas y las máquinas expendedoras de boletos, en donde ahora sólo hay cemento, vigas, tierra y piedra, nuestro asombro ante el mérito de años de trabajo, se hacía evidente.
Poco después nos encontrábamos en el interior de la Topa Beatriz, se abría paso para armar el túnel que comunicaría a la Estación Cedeño, última en el extremo norte de la primera etapa, con la primera estación que visitamos. Una vez allí, presenciamos la colocación del anillo número 2196, de los muchos que integrarán la vía subterránea.
Villa explicó entonces que cada anillo está compuesto por dovelas de 7 toneladas que se acompañan de 2 contracuñas y una cuña, que por presión encajan y dan forma al túnel. Éstos se arman dentro de una especie de escudo, que evita que se esté expuesto a un derrumbe.
La TBM y sus operadores tardan una hora aproximadamente en colocar un anillo (cada uno de estos de metro y medio de ancho). Para la fecha, la jornada de trabajo en las obras del metro, era de 12 horas, por lo que el avance diario era de 12 anillos en promedio.
Todo fue simultáneo. A penas la Topa terminó de colocar cada una de las piezas que componía el anillo en cuestión, procedió a excavar en su frente para seguir avanzando. La mezcla de arena y limo que caracteriza la tierra en la que se trabaja, salió expulsada a través de una banda transportadora que la depositó luego en unos pequeños vagones que trasladaron el material hasta la Estación Lara, en donde fue extraído.

Abandonamos el lodo, las excavaciones y el numeroso personal, para conocer la Estación Monumental, diseñada por el arquitecto valenciano Enrique Sardi. Vitrales, jardines, banquillos, rieles, baldosas, escaleras. Los acabados de esta estación, cuya arquitectura es diferente a la del resto de las estaciones debido a que se buscó que armonizara con las instalaciones recreacionales del sector, se culminaron en el 2002, después de siete interrumpidos años de trabajo. Sin embargo, aun falta instalar las escaleras mecánicas, los expendedores de boletos, los sistemas de comunicaciones y alarmas de incendios, a ser colocadas una vez que la fecha de la puesta en marcha esté próxima a cumplirse.
El recorrido llegó a su final en Patios y Talleres, área de almacenamiento y mantenimiento de los vagones que circularán en el Metro de Valencia. Allí se encuentra también un centro de información en donde se han reunido una serie de maquetas y planos que muestran lo que será Valencia en el 2020: una urbe en continuo crecimiento. Entre este lugar y la Estación Monumental se cuenta actualmente con una vía férrea de 1500 metros de longitud, que ha permitido hacer las pruebas con los vagones, hasta ahora todas exitosas.
Tan cerca, pero tan lejos. Ésa fue la sensación que nos llevamos. Sin lugar a dudas, los beneficios que ofrecerá el funcionamiento de este medio de transporte ligero en nuestra ciudad beneficiarán directa o indirectamente a todos los que habitamos en ella. Queda en manos de la comunidad velar por la pronta culminación y dar el apoyo y la importancia debida a este ambicioso y provechoso proyecto.










