Pablito Molina trajo su “buena vibra” a Valencia
Ni siquiera la lluvia, que azotó la ciudad durante todo el día, pudo impedir que desde las ocho de la noche la gente se reuniera en las puertas de Hoyo en Uno esperando ver, escuchar y admirar al gran ídolo del reggae, Pablito Molina, quien vino de Argentina a llenar la plaza valenciana de toda esa “buena vibra” que artistas como él transmiten en sus presentaciones.

El South Reggae Fest, se llevó a cabo este sábado 23 de abril, contando con la participación de bandas locales como Agua Mala y Wanamarú, de Maracay; y Mc Samara, de Valencia. Además estuvo presente la agrupación Negus Nagast, que acompañó a Pablo en este concierto que desbordó talento musical y una carga de positivismo en el público rastafary. Los grupos lograron crear un magnetismo en las personas, quienes los acompañaron en todas sus tonadas, pero no pudieron evadir la ansiosa espera del público por ver al ex vocalista de Todos Tus Muertos.
Wanamarú abrió el concierto estupendamente; eran ya las once y media de la noche mientras se destacaba entre los integrantes, su simpática bajista quien, al igual que el resto de la banda, contagió a las personas de mucha buena energía. Ya ansioso, el público recibió a Agua Mala y Mc Samara, quienes terminaron compartiendo tarima con Onechot, de Negus Nagast y Coco Man; Valentino y un integrante de Guerrilla Seca también se unieron a improvisar junto a Miguel, vocalista de la agrupación.
En el ambiente se respiraba felicidad y la gente desfilaba con el tricolor característico de la cultura rasta (verde, amarillo y rojo) en sus vestimentas, pero lo más particular de los amantes del reggae, es su pasión por la música y el apego a sus creencias, las cuales, una vez más, se ponen de manifiesto en una ocasión especial.

Después de tanta espera, casi a las tres de la madrugada, Negus Nagast encendió el espectáculo presentando a uno de los cantantes más representativos de la música reggae. Pablo Molina salió tras la banda dándole la bienvenida a toda la gente que, desde temprano, estaba allí deseosa de escuchar a su ídolo.
Después de entonar sus más grandes éxitos y deslumbrar a los presentes con su milagrosa voz, compartió con el público una frase, perteneciente a la letra de una de sus canciones: “La vida es algo serio, no seas un cementerio”, la cual fue repetida a coro por los asistentes hasta ya no poder más.

Luego de casi dos horas, la gente aun seguía pidiendo canciones, pero ese tiempo fue suficiente para que nadie saliera decepcionado y todos se llevaran un poquito de energía positiva emanada por este excelente artista, símbolo de talento y digno de admiración.










