Barbería DiMaggio: un rincón lleno de historia


En la calle Rondón del centro de Valencia, encontramos una de las barberías que tiene más tiempo funcionando en nuestra ciudad y ha permanecido llena de constancia, dedicación y, sobre todo, mucha historia entre sus paredes, desde hace 43 años.


La Barbería DiMaggio es atendida actualmente por José Fernández quien, muy orgulloso de lo que tiene, se ocupa del legado que le concedió Epifanio DiMaggio, el verdadero protagonista de la historia de este lugar.

DiMaggio abandonó este mundo el 13 de diciembre del año 2003, dejando más que una barbería, una verdadera leyenda que merece ser contada. Siendo mayor de edad, llega a Valencia, el 14 de Mayo del 53, inmigrado de Italia y en sus bolsillos sólo traía unas pocas monedas que, en ese entonces, no alcanzaban ni para un refresco, pero en sus manos portaba un oficio aprendido en su infancia, el cual le ayudó a salir adelante y le llevó a montar su propia barbería que, aún hoy, recibe clientes diariamente.

Epifanio y varios barberos italianos residenciados en Valencia, deciden por aquellos años pertenecer a la “Asociación de Barberos y Peluqueros del Estado Carabobo”, la cual tenía sus reuniones cada martes en la sede de Fetracarabobo, en la parroquia La Candelaria. Barberos italianos de más de 50 salones, llegaban a acuerdos semanales, como el cierre de los negocios los días lunes, (lo cual hasta hace poco se cumplió) y el desempeño de labores sociales en barrios valencianos donde, las mañanas de los domingos, cortaban el cabello, totalmente gratis, a más de 150 niños y jóvenes. Su retribución la tenían en sancocho, cerveza y, por supuesto, la partida de bolas criollas entre italianos y valencianos, luego de terminados sus oficios.


Actualmente, la barbería funciona en el mismo sitio que hace más de cuarenta años y es atendida por José Fernández y su esposa, quienes quedaron a cargo de todos aquellos caballeros que todavía acuden a mantener su estética e higiene con un buen corte de cabello. Luego de pagar, hace unos años, de medio real a un bolívar por corte, hoy se descuentan seis mil bolívares, sin mencionar el arreglo de las manos y pies, del cual se encarga la señora de la casa. Al pagar, se destaca entre las cosas antiguas que posee aún el local, una caja registradora que todavía cumple su función, a diferencia de los percheros que se encuentran a un lado de la puerta, lo cuales, desde que se dejaron de usar los sombreros y sacos, comenzaron a llenarse de polvo.

Fernández asegura que DiMaggio fue como un padre para él y, con un nudo en la garganta, comenta lo mucho que aprendió de ese “echador de broma” que era Epifanio. José y su hermano, Feliche Fernández, trabajaron en la barbería durante muchos años y fueron fieles servidores de una persona que representó un ejemplo a seguir, en lo que respecta al amor por lo que se hace y el fruto de las buenas acciones.


Lo que no es un secreto para nadie es que la barbería permanece en las mejores manos y todavía, la calle Rondón, cuenta con un local lleno de historias, anécdotas, hojillas y tijeras.

Escrito por Daniela Martucci
Miércoles 11 de mayo de 2005 a las 10:42 am ( )

Comentarios

No se aceptan más comentarios para esta noticia.


Cámara Venezolana de Comercio Electrónico Capítulo de Medios Interactivos Apple Computers Interactive Advertising Bureau Google Analytics



B612 Comunicación Digital valencia.com.ve - v3.0 - se publica bajo licencia Creative Commons.
© 2003-2008 Valencia - Venezuela.