Se consolida el corredor vial de la Avenida Bolívar Norte
Culminar la ampliación y consolidar el corredor vial de la Avenida Bolívar Norte constituye otro reto para la administración del alcalde de Valencia, Francisco “Paco” Cabrera, cuya visión es dejarle a la ciudad un conjunto de obras, programas y proyectos que impulsen el desarrollo de este municipio capital y de todo el estado Carabobo.

La ampliación de la avenida Bolívar Norte se inició en 1999 y su conclusión está prevista para el próximo año. Hasta los momentos la Alcaldía ha invertido unos 30 mil millones de bolívares.
El presidente del Instituto Autónomo Municipal de Vialidad (Iamvial), ingeniero Antonio Yammine recordó que la Avenida Bolívar Norte es la principal arteria vial y peatonal de Valencia, constituye además la más importante troncal del transporte público urbano de pasajeros y de todo el parque automotor de la ciudad.
Esta intensa actividad trajo consigo la necesidad de ejecutar modificaciones en la geometría de la misma para mejorar su operatividad. Para ello se dispuso elevar el número de canales de circulación vehicular, aumentar el ancho de las aceras, ordenar la ubicación de las paradas de transporte público de pasajeros, y abordar la conceptualización del mobiliario urbano con sentido estético y funcional. De allí el nuevo diseño de paradas, jardineras, rejillas para árboles, lámparas, postes, selección de adoquines, avisos publicitarios, entre otros elementos que ya pueden percibirse en algunos tramos ampliados.
Una distancia entre sí de 10,40 metros define el limite de la franja de servicios con la franja de tránsito de la acera, la luminaria es de cinco globos de cristal con luz blanca; 10,40 metros de altura de punto de luz, con brazo tipo látigo y luminarias 400 o similar.
Hay otros cambios que aunque no se perciben han sido de gran significación. Tal es el caso de la canalización de los servicios públicos como aguas blancas, negras, drenajes, telefonía, televisión por cable y electricidad. En los tramos ampliados ya no se percibe la “telaraña” de cables y en los inmuebles se registra un mejor suministro de estos servicios.
Las modificaciones a nivel de carpeta de rodamiento, aceras, servicios y mobiliario favorecen y agilizan la movilidad urbana, facilitando las operaciones del transporte colectivo urbano así como de los vehículos particulares, aportando comodidad para los peatones en sus desplazamientos y conformando una estructura acorde con el desarrollo actual de la ciudad de Valencia.
En este proyecto, actualmente en marcha, contempla cuatro canales por trocha para el uso del transporte público y vehículos particulares, en una extensión que abarca los 3000 metros aproximadamente, desde Redoma de Guaparo hasta la calle 128, Torre Banaven.
Desde el punto de vista constructivo, es necesario desarrollar este proyecto por etapas para minimizar la afectación a los usuarios de la vía, vecinos y comercios ubicados en las inmediaciones de la Avenida.
También es necesario por razones administrativas, ya que el costo total del proyecto colapsaría la capacidad presupuestaria anual del Municipio, causando el agotamiento de partidas necesarias para la ejecución de otras obras o del mantenimiento de las existentes.
Con la finalidad de mantener el corredor vial y peatonal libre de obstáculos, así como para evitar la contaminación visual, no se permite la colocación de vallas publicitarias dentro de la poligonal de expropiación, permitiéndose únicamente las vallas de fachada.
El ancho total de cada trocha o sentido de flujo vehicular es en promedio de 16,80 metros, las aceras constituyen la estructura paisajista fundamental de la avenida, por lo que su ancho es variable según sea el tramo y el promedio es de 9 a 10 metros de ancho con espesor de 10 cm.
El proyecto igualmente exige una adecuada demarcación de pasos peatonales tipo cebra que consisten en la prolongación de las aceras a través de las calzadas a modo de líneas de textura y color contrastante, conformando un pasaje para permitir, en forma segura, el cruce peatonal, además, están acompañadas de rampas para minusválidos y el transito con coches de niños.
En cuanto a las expropiaciones, el presidente de Iamvial explicó que, al elaborar el proyecto de cada tramo, los ingenieros y arquitectos definieron los inmuebles y terrenos a afectar por la ampliación, así como el área a expropiar de cada uno; luego, basándose en estos avalúos realizados por un ingeniero tasador, los representantes legales del Municipio lograron todos los acuerdos legales y las compensaciones económicas a los propietarios según cada caso.
Durante la ejecución de esta obra se generan algunas molestias temporales: contaminación sónica y ambiental por la presencia de polvo y maquinaria pesada; debido a los desvíos y cierres sectorizados. Sin embargo, estas cesarán al terminar la ejecución de los trabajos sin quedar ningún efecto residual.
A medida que se desarrollan los trabajos mejoran considerablemente las condiciones ambientales actuales, ampliando y mejorando la red de cloacas existentes y construyendo a lo largo de cada tramo, un sistema de drenaje que evita las inundaciones en la Avenida Bolívar durante los períodos lluviosos, colectando y descargando las aguas en el río Cabriales.
Al término de la obra, Valencia disfrutará de un sistema vial eficiente, acorde a las exigencias de un centro urbano en constante crecimiento. Lo que en consecuencia proporcionará mayor fluidez al transito peatonal y vehicular, mejorará la capacidad de las redes de los servicios, brindará mayor seguridad peatonal y vehicular, revalorizará el costo de las viviendas y demás construcciones del sector, incrementará las actividades comerciales de la zona y mejorará el drenaje de las aguas de lluvia. Ello sin mencionar el factor estético y de modernidad.










