Tony Meléndez se llevó la Orden Arturo Michelena y mucho más
Este domingo el Colegio San Gabriel Arcángel se llenó de júbilo para recibir a un hombre símbolo de esperanza y de voluntad, que aun sin brazos ha logrado tocar a través de su música el corazón de muchos. Tony Meléndez estuvo en Valencia para decirnos a todos “Atrévete, deja una huella”.

La historia de este compositor y guitarrista comienza en Nicaragua -su país natal- y continúa en Estados Unidos, lugar a donde se muda desde pequeño con su familia para contar con el avance de la medicina que se adaptara a su condición.
Esto y más fue lo que relató sobre su vida mientras tocaba la guitarra y simultáneamente cantaba algunos temas de su autoría y otros como “Let it be” de Los Beatles, haciendo algunas pausas para presentarse ante el público y describirle sus experiencias y los momentos importantes para él.
En el escenario lo acompañaron por minutos su hermano José Meléndez y Alfredo Mateos, uno de los compositores de “Juan Pablo, El Grande” -tema interpretado por Tony en los Billboard Latinos 2005- venezolano radicado en Miami. Juntos entonaron la oda dedicada al ya fallecido Papa Juan Pablo II.

La despedida de su pequeño concierto tuvo sabor decembrino con la popular “Feliz navidad, próspero año y felicidad” y la invitación a todos los presentes a atreverse y dejar una huella como la que él está dejando alrededor del mundo.
Más adelante, y luego de las palabras de agradecimiento y admiración por parte del cronista de la ciudad Guillermo Mújica y la presidenta de la Fundación para la Cultura de la Ciudad de Valencia, María Teresa Morín, se dio inicio al acto protocolar de entrega de la Orden Arturo Michelena en su única clase al aplaudido Tony Meléndez.

Este reconocimiento enalteció la labor humana de un hombre sencillo como Tony que ha motivado con su música y su voluntad a muchas a personas a vivir sin decir “no puedo”.










