La evidente necesidad de un espacio para tocar
Para un grupo de valencianos, la noche de este jueves 19 fue diferente. Las bandas musicales Monoplaza, Rebelión Andina, Bajo Tierra, Buzo y Triaxial se reunieron todas en un mismo lugar para entregar lo mejor de sí y demostrar con su presencia las ansias existentes en la ciudad de escuchar rock y grunge, y evidentemente la carencia de locales en donde tocar.

Rebelión Andina
El motivo: el cumpleaños de Franz Neuenschwander, vocalista de Triaxial y bajista de Buzo. El lugar: su casa. Aunque realmente pudo haber sido cualquier otra razón la que motivara a la realización de este toque, porque sin lugar a dudas se demostró que en Valencia hay muy pocos lugares –por no decir ninguno- donde el amplio grupo de seguidores de estos estilos musicales puede realmente disfrutar de los mismos.
El primer grupo en tocar fue Monoplaza, una banda nueva con un estilo muy fresco, con un ligero toque de los Beatles y con diversos acordes bien trabajados, sonaron compactos y muy sincronizados. Inmediatamente después de ellos se presentó Rebelión Andina, con el sonido que ya conocemos, presentando parte del trabajo de su nueva producción. Cerraron con tres temas viejos pero buenos, y no es necesario decir que satisficieron a los que ya los escucharon y sorprendió a los que no los conocían.

Buzo
Como especie de paréntesis, Franz y su hermano Guillermo -baterista de Buzo y Triaxial pero quien para esta ocasión estuvo ejecutando la guitarra- se presentaron junto a la vocalista de la banda electrónica Accela, Daniela Márquez, para interpretar en estreno un tema original que sorprendió a muchos por su estilo diferente y contagioso. Posteriormente y con mucha fuerza sonó Bajo Tierra, su vocalista hizo de las suyas y paseó por todo el lugar entonando las melodías de esta banda que lleva ya más de siete años en la escena valenciana.
Acto seguido, tocó Buzo, que después de un año de ausencia demostró conservar la misma energía y escena. Para cerrar, Triaxial interpretó unos siete temas de su grunge de siempre, aquel que sonaba en locales como Ratón y Petróleo.
Para Franz, éste “fue un concierto de reencuentros, estrenos y despedidas, ya que la gente de Rebelión Andina se fue a España al día siguiente de esta última presentación en Venezuela, (…) la verdad la ciudad es muy ingrata con los músicos valencianos, y bueno, la gran mayoría de la gente sólo piensa en reggaeton. Pero existimos muchos que apreciamos el talento local, si no nos apoyamos entre nosotros, ¿quién lo hará?”.

Bajo Tierra
Fueron más de 180 personas las que pudieron disfrutar de este miniconcierto, no les importo dónde ocurrió, sino más bien qué ocurrió, porque muy pocas veces se presentan estas oportunidades en la ciudad.
En las caras de todos se notaba la satisfacción de haber presenciado estas bandas, y no ocurrió ni un sólo incidente durante las seis horas de duración. Franz aseguró que para el próximo año se repetirá este encuentro, pero ya quizás en un local más grande y con entradas asequibles para cualquiera.
“Aprovechando que no hay ni un sólo local en Valencia para presentar su propio talento musical, quien quita que próximamente nos arriesguemos a organizar un concierto de mayor magnitud y con bandas como las que se presentaron esta vez”, dijo. Se esperaba la presencia de Mochuelo durante la noche pero no pudieron presentarse, aunque tal vez si la próxima vez.










