Acampando en el Foro Social Mundial
No han sido pocas las dificultades que los asistentes al foro han tenido que sortear. Como en una especie de carrera de obstáculos muchos han ido superando diversas dificultades para instalarse en Caracas.

Participantes de todo el mundo se encontraban la mañana del 24 de enero sorprendidos con la falta de planificación y coordinación de cosas tan importantes como el espacio de acampada, los servicios básicos, la venta de comida o los horarios y recorridos del transporte. Las dudas de los recién llegados tenían que ser aclaradas entre los mismos participantes.

Las largas colas para acreditarse, tanto para participantes como para delegados y prensa era la bienvenida al Foro Social Mundial. Obviamente todos estos contratiempos eran balanceados con grandes dosis de buen humor y simpatía.
Por otra parte algunos representantes de medios de comunicación no podían creer que no exista un cronograma para las ruedas de prensa o que no se ha nombrado un vocero oficial de los organizadores del foro. El hecho de que la sala de prensa (con computadoras y conexión a Internet) no estuviese instalada en el Hotel Caracas Hilton dejó sin palabras a todos los periodistas.

Hay participantes que han tenido que recorrer muchos kilómetros en un viaje por tierra desde Brasil, Perú, Argentina o Colombia. En algunas ocasiones con serios retrasos por problemas con los vehículos o mal estado de las carreteras. El caso más lamentable es el de los cuatro brasileños que murieron en un accidente de tránsito, aparentemente provocado por exceso de velocidad, que hizo volcar al autobús que los transportaba cuando todavía estaban en territorio peruano. Este grupo de estudiantes de la Universidad Federal de Minas Gerais habia alquilado el autobús para viajar hasta Caracas y asistir al foro.










