Época de disfraces, fiestas y diversión para los niños
Una de las fechas más importantes de nuestro país es la celebración del carnaval. Miles de jóvenes, adultos y en especial los niños, cada febrero se disfrazan, lanzan bombas de agua, papelillo y disfrutan de estas fiestas tan tradicionales.

Durante un recorrido por las calles de nuestra ciudad, pudimos observar gran cantidad de niños disfrazados desfilando, paseando y luciendo muy orgullosos sus trajes, entre los que se destacaron –en el caso de las niñas– el de la tradicional reina, hawaina, bailarina, muñeca, gata, y la bella genio, y en el caso de los varones no pudo faltar el del zorro, superman, príncipe, payaso, marinero, vaquero, hombre araña y batman. Los padres más modernos optaron por vestir a sus hijos con disfraces como el de Peter Pan, Fresita, Hombre Increíble, Bob Constructor, Toy Story y hasta Power Rangers.
Pero también observamos atuendos muy originales y que vale la pena otorgarles su mérito, es el caso de varios niños que optaron por disfrazarse de diablos de Yare, médicos y deportistas, así como otros que se inclinaron hacia la vestimenta andina y la llanera. También pudimos ver varias niñas con trajes de frutas como uvas, fresas y hasta tomates. Otro grupo quiso recordar la época de los 70’s transformándose en auténticos hippies y muchos hasta se colocaron sus máscaras de monstruos, espantos y fantasmas.

Así que el carnaval no sólo es para los más pequeños de la casa, porque tanto jóvenes como adultos se colocaron sus disfraces y salieron a la calle a celebrar, hacer caravana, desfiles, jugar con agua y disfrutar de estas fiestas que cada año llegan con el mes de febrero.
Según Gabriela Gutiérrez, de 9 años, el carnaval “es lo máximo”. Para ella no hay mejor fecha que ésta, porque puede disfrazarse, lanzar bombas de agua, viajar y sobre todo “faltar a clases”. Francisco De Sousa comparte la opinión de Gabriela, tiene 11 años y le encanta disfrazarse y el poder “cambiar de personalidad y mojar a la gente”.
La mayoría de los niños celebra estas fechas y las disfruta en un cien por ciento no sólo por las vacaciones y el placer de empapar a los demás, sino que también se divierten poniendo a volar su imaginación y originalidad colocándose sus trajes e inmediatamente adoptando una nueva personalidad.










