A mano alzada. Los dibujos de Miguel Cabrera Reyes
Hasta el próximo 10 de septiembre permanecerá abierta en el Gabinete del Dibujo y la Estampa de Valencia la exposición titulada A mano alzada. Los dibujos de Miguel Cabrera Reyes, una retrospectiva íntima que muestra la evolución de este artista nacido en Tinaquillo, que la capital carabobeña quiere como a uno más de los suyos.

“Pintura regocijante porque es un florecer de lo nuestro”, dijo una vez el Dr. Guillermo Mujica Sevilla, refiriéndose a la obra de Miguel Cabrera Reyes, y es probable que sean pocas las frases que puedan superar a aquella en tino y perfecto resumen.
A mano alzada es una excelente oportunidad de conocer o reencontrarse con las creaciones de quien ha sido investigador y centinela de nuestra misma historia, pues la selección que la conforma ha sido elegida por el mismo Cabrera Reyes.
“Aproveché la oportunidad que me da el Gabinete para mostrar aproximadamente 25 años de trabajo, comenzando desde cuando tenía 14 años de edad y dibujaba de forma autodidacta. El recorrido abarca mi pasaje por la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, de Valencia, y la Escuela de Bellas Artes de París, Francia; hasta llegar a la actualidad, en la que me encuentro desarrollando un trabajo más personal”, explica el artista.
“Me he sentido siempre 100% venezolano y me ha preocupado mucho la pérdida de la identidad (…) Mi búsqueda va hacia afianzar los valores esenciales que son lo más genuino que nosotros tenemos”, asegura Miguel Cabrera Reyes sin mentir, pues esto se hace evidente en su obra en general, y de forma más particular en trabajos como el que desarrolló hace alrededor de cinco años, en el que recogió y plasmó la imagen de las catedrales venezolanas, demostrando así que en el país “hay un patrimonio bellísimo, lástima que no está suficientemente difundido”.

La evolución de este artista integral, docente de la Universidad de Carabobo y de la Universidad José Antonio Páez, magíster en educación y abogado egresado de la UC, resulta interesante, así como su humildad al afirmar: “no considero tanto los títulos, sino el bagaje cultural, que creo que enriquece a todos los seres por igual”.
Esta muestra retrospectiva que hoy alberga el GDEV sólo podrá ser apreciada allí, pues no se tiene, al menos por ahora, la intención exhibirla en otros espacios.










