El Tren de los Momentos no parará en Venezuela
No hubo final feliz, sino todo lo contrario. Alejandro Sanz no vendrá a Venezuela a cantar, no lo hará en el Poliedro ni en ninguna otra parte. Hoy Evenpro ha anunciado que el concierto ha sido “cancelado definitivamente”.

La razón aparente la explica, sin entrar en detalles, la empresa organizadora a través de un brevísimo comunicado de prensa, que dice que la decisión fue motivada por “no contar con las condiciones apropiadas para la realización del espectáculo”.
Evenpro asegura además que “a todas las personas que adquirieron entradas para el concierto, les será reintegrado el valor de las mismas”, sin embargo aún no se ha fijado fecha o procedimiento a seguir para que esto se concrete.
Este miércoles, Alejandro Sanz había manifestado sus dudas acerca de la presentación en Venezuela, que después de los tropiezos iniciales había sido pautada para llevarse a cabo este 14 de febrero en el Poliedro de Caracas, el mismo escenario que en octubre le había sido negado por el Ministerio de Educación y que luego le fue concedido nuevamente.
“Realmente no sé si podré presentarme en Venezuela, por la forma en la que están actuando. Mi intención primera ha sido ir porque hay mucha gente que quiere ver el concierto y a ese público me gustaría cantarle como fuera. No me importaría hacerlo. Pero ir arriesgándome, cuando me iban a poner las cosas tan difíciles, pues me voy a Madrid y se acaba todo”, dijo Sanz en una entrevista publicada ayer en el diario Hoy de República Dominicana.
Recientemente, el cantante español fue declarado “persona no grata” por el Concejo del municipio Libertador, uno de los cinco que integran la Gran Caracas. Esto debido a una iniciativa del edil Evelio Arrieta, quien exhortó a las autoridades a prohibir la presentación del cantante, argumentando éste “se ha expresado públicamente, tanto a nivel de la prensa escrita como en los medios televisivos, de manera grosera y desconsiderada, refiriéndose al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez”.
En referencia a aquel hecho Sanz aseveró: “A mí esa forma (de actuar) no me gusta porque indica que cualquiera que opine diferente a él (a Chávez) lo silencian como pueden. Pero creo que tengo derecho a opinar”.
Con derecho o no, lo cierto es que un grupo de artistas venezolanos, encabezados por el cantante Paul Gillman, estaban convocando a “todos los cultores nacionales” a “prepararle una gran bienvenida” al español a su llegada al Poliedro, donde esperaban espetarle una contundente frase: “Sanz cállate que apestas”. Esto en alusión a la actuación de Sanz en Miami, el pasado mes de diciembre, cuando frente a todo su público mostró una franela en la que se leía claramente “Chavez sucks” (Chavez apesta).
La polémica probablemente continuará. Sin embargo, una cosa sí parece ser definitiva: el tren de los momentos seguirá de largo, sin parar en Caracas. Alejandro Sanz no vendrá a Venezuela.










