Médicos “Voluntarios por la Vida” realizan jornada de operaciones gratis
La Fundación Policlínico La Viña reunió este sábado a un grupo de médicos voluntarios que llevaron a cabo una segunda jornada de cirugías pediátricas practicadas, totalmente gratis, a niños y niñas de escasos recursos.

La iniciativa “Voluntarios por la Vida” se ha venido realizando durante los últimos tres años a través de la Fundación y la misma se encarga de cubrir todos los gastos del programa que trabaja con cirugías sencillas que no necesitan hospitalización pero si atención inmediata.
Las jornadas se iniciaron el pasado sábado 16 de febrero y continuarán tratando a diez niños y niñas por semana, con edades comprendidas entre 3 y 13 años, hasta concluir 40 casos, lo cual se espera que tenga como fecha final el próximo sábado 8 de marzo para sumarse a la cifra de 160 niños y niñas atendidos desde 2006.
Desde las 7:00 de la mañana, el grupo conformado por 20 médicos especialistas, 8 anestesiólogos, enfermeras y hasta un grupo de recreación que mantuvo a los niños y niñas entretenidos mientras esperaban para ser atendidos y calmaba un poco los nervios de algunos, se hicieron presente en el área de cirugía ambulatoria del Policlínico La Viña de Valencia.
Elizabeth Del Gallego, directora de la Fundación, explicó que, previo a las intervenciones, se realizó un trabajo de difusión, a través de los medios de comunicación, para formar la lista de nombres de niños y niñas favorecidos, los cuales, la mayoría, reciben atención en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera y vienen de familias con escasos recursos.
Asimismo, Del Gallego señaló que, además del programa “Voluntarios por la Vida”, la Fundación Policlínico La Viña realiza actividades de prevención una vez al mes, en distintos ambulatorios de Naguanagua y San Diego, que consisten en despistajes de cáncer de mama, cuello uterino, alteraciones metabólicas y cardiovasculares, así como otras patologías de alta incidencia.
Yolanda Ochoa, madre de Carlos Belén de tres años, quien fue sometido a cirugía de amígdalas y adenoides, manifiesta que la atención ofrecida por los médicos y todo el personal de la Fundación fue “de lo mejor” y afirmó haberse enterado de las jornadas a través de la prensa local.
Del mismo modo, Luis González, padre de Glendys Gonzalez de nueve años, se notó muy satisfecho con el programa que liberó a su hija de amígdalas y adenoides, considerando “extraordinaria la atención; mucha receptividad y solidaridad. Es una ayuda maravillosa e inmediata”.










