“El Paraíso del más allá” consolida el proyecto Cine Átomo

El proyecto Cine Átomo, creado por el cineasta Alberto Arvelo, abre nuevos espacios en cine nacional con la película El Paraíso del más allá, filmada por un grupo de jóvenes realizadores venezolanos que dan vida a una historia original de César Lucena, quien debuta también como director.
El Cine Átomo fue fundado con la idea de hacer posible el escenario para que jóvenes y nuevos realizadores puedan desarrollar sus proyectos, partiendo de un esquema que permite la realización de obras de muy bajo presupuesto, utilizando elementos mínimos de producción, con un equipo técnico de tres a cinco personas, pero con historias de gran riqueza narrativa y emotiva.
El Paraíso del más allá es la segunda producción del Cine Átomo que se estrenará a nivel nacional. La película convoca a una camada de jóvenes cineastas, formados en la Escuela de Cine de Mérida, y cuenta con un grupo de actores de primera línea encabezados por Erich Wildpret, Marisa Román, Dj 13, el cubano Manuel Porto (Habana, Havana), así como de actores jóvenes que también se lanzan al ruedo: Ananda Troconis, Leonidas Urbina y Anderson Monje, entre otros.
“Con El Paraíso del más allá apostamos por un cine nacional que abra espacios a jóvenes con ideas y visiones distintas. Estamos proponiendo una forma de hacer cine, una opción nacional y una opción latinoamericana”, comentó Arvelo, productor ejecutivo del filme, cargo que comparte con Tony Fadel.
El equipo técnico del largometraje, con una edad promedio de 25 años, lo integran el director y guionista portugueseño César Lucena; Gerard Uzcátegui en la dirección de fotografía; Lino Ocando en la dirección de sonido; Alcione Guerrero en la producción y Leandro Arvelo —protagonista de Una casa con vista al mar— en la dirección de arte.
La ópera prima de Lucena transcurre a mediados del siglo XX en San José del Sur, un pueblo enclavado en las montañas de Mérida, donde el tiempo parece haberse detenido. En esa peculiar atmósfera cobran vida personajes con historias que comienzan a tejerse en la infancia, y que tienen que ver con la paternidad, con los dolores y las huellas que puede dejar en un hombre una infancia oscura y complicada.
Alberto Arvelo, uno de los más prolíficos realizadores del cine venezolano contemporáneo, ha sido artífice de proyectos que trascienden la gran pantalla. Su carrera como director comenzó a los 17 años cuando dirigió su primer largometraje: Candelas en la niebla. Desde entonces, Arvelo ha dirigido varios de los largometrajes más galardonados en la historia del cine nacional: Una vida y dos mandados (1997), Una casa con vista al Mar (2001), Habana, Havana (2004), y Cyrano Fernández (2006). Tocar y luchar, documental basado en la exitosa experiencia del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, ha recibido elogios del público y la crítica, y ha sido distinguido con premios nacionales e internacionales. Recientemente fue seleccionada como mejor película en el XXII Festival de Cine Latinoamericano de Ottawa 2008.
“Mis inicios como cineasta también fueron duros, pero siempre hubo alguien que creyó en mí, por eso es justo que yo pueda creer y apostar por el trabajo de quienes comienzan”, puntualizó Arvelo, quien sostiene que el Cine Átomo es el punto de partida para que cineastas consolidados abran espacio a las nuevas generaciones y se conviertan en impulsores del cine venezolano.
El esperado nuevo filme del Cine Átomo, estará en las sala de cines del país a finales de este año.










